Ikusgune amplía el teléfono 633 309 653 para que personas LGTBI+ puedan socializar en época de confinamiento

Desde la creación de Ikusgune-Observatorio contra la LGTBI+fobia de Vitoria-Gasteiz tanto el número de teléfono 633 309 653 y las cuentas de WhatsApp y Telegram enlazadas a este, como la web www.ikusgune.eus han servido como herramientas para conocer los casos de LGTBI+fobia en nuestro municipio y dar apoyo a las personas que la sufren. En las circunstancias actuales debidas a la situación generada a raíz de la pandemia del COVID-19, hemos ampliado este servicio para las personas que, con independencia de haber sido o no víctimas de homofobia, lesbofobia, bifobia o transfobia, necesiten hablar y tener al otro lado del teléfono a otra persona LGTBI+ que pueda escucharles.

Llevamos más de un mes encerradas en casa, tiempo lo suficientemente largo como para que el confinamiento nos vaya dejando cada vez más frágiles y débiles. Pero la debilidad y la fragilidad no se encarnan de la misma manera ni intensidad en todos los cuerpos.

Dejando aparte la clase social, sus grandes salones y terrazas, son muchas las personas a las que esta situación les hace sufrir un doble encierro. Y no se trata de hacer una competición del dolor o del sufrimiento, si no más bien de un ejercicio de visibilidad y reflexión que saque a la luz unas realidades que desde los modelos establecidos la sociedad y, en concreto, las familias ocultan e ignoran deliberadamente. Se podría hablar de lo que se ha venido a denominar estrés de los sectores minorizados y, en este caso concreto, hablamos del que sufre la población LGTBI+.

Según el estudio Impactos psicosociales en población LGTBQA+ durante el estado de alerta por COVID-19 en el estado español, que está siendo realizado por la Universidad Rey Juan Carlos, la Universidad de Barcelona y la Universidad Complutense de Madrid, el 20% de las personas LGTBI+ con trabajo han perdido sus empleos de forma definitiva o temporal. Entre las personas que han tenido que volver a domicilios familiares más de un 60% expresa situaciones de no-aceptación y discriminación. En las relaciones íntimas y de pareja, un 11% ha tenido rupturas emocionales durante el estado de alarma. Un 6% se siente una carga para los demás y tiene un estado de ánimo depresivo, mientras que un 15% de las personas LGTBI+ dicen que no tienen redes o apoyos a los que acudir.

Estos datos demuestran algo que ya preveíamos: si habitualmente los impedimentos y obligaciones impuestos socialmente por la norma cisheterosexual dificultan que las personas LGTBI+ tengamos unas condiciones de vida dignas, el confinamiento está provocando unos efectos negativos enormemente mayores entre nosotras.

El difícil acceso a la salud de las personas mayores o de las que viven con VIH, la precariedad laboral y vital que habitualmente padecemos, la vuelta al armario que ha supuesto para muchas el confinamiento, el racismo, el capacitismo o la dificultad de las personas trans para acceder a sus tratamientos son variables que nos hacen más vulnerables y que se encarnan en nuestros cuerpos de una forma lacerante en situaciones como la que vivimos. Existen infinidad de realidades que están siendo silenciadas estos días y los grandes medios de comunicación parecen hacerse eco tan sólo de las realidades uniformes que está viviendo la población blanca, autóctona, hetero, paya y funcional que convive en familias nucleares y que, en muchas ocasiones, parece hablar en nombre de toda la sociedad.

Pero las personas LGTBI+ hemos tenido que ir construyendo nuestra historia y, por lo tanto, nuestras vidas desde la confrontación a la hostilidad, la inquisición, el machismo, los triángulos rosas, el SIDA, la agresión constante y la invisibilidad. Hemos tenido que desarrollar nuestra experiencia colectiva en escenarios realmente adversos y, a pesar de ello, hemos sido siempre capaces de vertebrar redes de apoyo, redes afectivas y de cuidados. Y estas redes son las que nos servirán para mantenernos a flote en estos tiempos convulsos y extraños.

Somos conscientes de que en la actual situación de aislamiento social impuesto se hace más necesario que nunca retomar y actualizar antiguas redes de apoyo y de tejer nuevas y, por ello, aplaudimos la reciente creación de distintas redes populares de cuidados. Teniendo en cuenta las conclusiones del estudio citado anteriormente y las realidades con las que convivimos a diario, creemos que, también desde el punto de vista de los afectos, resulta de vital importancia la actualización y creación de redes de apoyo entre personas LGTBI+. Por todo lo anterior, Ikusgune-Observatorio contra la LGTBI+fobia de Vitoria-Gasteiz pone a disposición de la población LGTBI+ el teléfono 633 309 653 y la web www.ikusgune.eus con la intención de poder atender estas demandas.