20 de noviembre Dìa de la Memoria Trans

El 20 de noviembre se celebra el Día de la Memoria Trans. Un 20 de noviembre fue asesinada Rita Helster en Massachusetts, desde entonces en repuesta a su cruel asesinato y al poco respeto que recibió en los diferentes medios de comunicación ( tratarla con su antiguo nombre (dead name), hacerle un casi nulo eco en las noticias e insinuar que el ir vestida de mujer y dedicarse al trabajo sexual era el motivo de su muerte ), se celebra este día dedicado a la memoria de aquellas personas trans que han sido asesinadas, victimas del odio y también para recordar la continua violencia que sufre la comunidad Trans.

Se debe precisar que cuando se habla de personas Trans es para referirse a Transexuales, Transgenero, Travestis, personas de genero no binario o personas que por su cultura o cosmovision siguen retando el binarismo opresor de una sociedad cisheteropatriarcal

Las personas trans siguen siendo victimas de violencia y odio, sufren agresiones, humillaciones, violaciones y asesinatos que desgraciadamente en muchos caso son silenciados, ignorados o menospreciados.

En el informe de Incidencias por Orientación Sexual e Identidad de Genero(mayo2019-abril2020) de Ikusgune. Observatorio contra la LGTBI+fobia de Vitoria-Gasteiz se recogieron 3 incidencia y desde abril ya se han recogido otras tres, una de ellas una paliza a una mujer trans que se encuentra refugiada y que ha demandado asilo político por su identidad de genero.

Según datos recogidos por organismos internacionales Como el TdoR (Trans Day of Remembrance) o el TMM (Trans Murder Monitoring) en 2020 muestra un total de 350 personas trans y género-diversas han sido contabilizadas como asesinadas desde el 1 de octubre de 2019 al 30 de septiembre de 2020, un incremento del 6% desde la actualización de 2019. La mayoría de los asesinatos tuvieron lugar en Brasil (152), México (57), y los Estados Unidos (28), sumando un total de 3664 casos registrados en 75 países y territorios de todo el mundo entre el 1 de enero de 2008 y el 30 de septiembre de 2020. Pero estas cifras no están completas ya que estos datos no se recogen de manera sistemática en la mayoría de países y a que las familias, autoridades y medios se refieren constantemente a la persona con el género incorrecto, se hace imposible estimar el número de casos no registrados.

Como consecuencia de la pandemia del COVID-19, así como con el aumento del racismo y la brutalidad policial, las vidas de las personas trans y género-diversas, están en mayor riesgo. Los datos son el testimonio de cómo el COVID-19 ha impactado desproporcionadamente a las personas trans en todo el mundo, especialmente a aquellas más excluidas, tales como mujeres negras y racializadas, trabajadoras sexuales, migrantes, juventud y aquellas viviendo en la pobreza.

Detrás de la representación estadística de números y porcentajes, hay personas cuyas vidas valoramos y que la sociedad no ha protegido. Los datos nos indican que las mujeres trans racializadas migrantes y negras son más vulnerables y son atacadas más frecuentemente. El estigma social y la criminalización del trabajo sexual expone a las trabajadoras sexuales trans al abuso, la explotación y la violencia. Al mismo tiempo, estos grupos son silenciados repetidamente e infrarrepresentados dentro de nuestras propias comunidades y sociedades. Aunque el COVID-19 afecta a todas las personas, las diferencias y desigualdades sociales se incrementan con la pandemia, enfatizando las brechas en la legislación y en la protección sistemática de las personas trans y género-diversas.

Pero también reclamamos que no solo los homicidios por transfobia son los que hay que denunciar en un día como hoy, las personas víctimas de ese odio, que no han soportado más ese dolor, rechazo, vejación o en casos miseria, por la exclusión social, que no han visto más salida que el suicidio, también deben de ser recordadas.

La transfobia, no solo se refleja en la violencia interpersonal, sino también como violencia institucional, ya que cuando éstas no cumplen con su deber de ampararnos, creando y/o aplicando las leyes y medios para prevenir la discriminación y la opresión sistemática de las personas trans, son también culpables de la transfobia que sufrimos.

Debemos movilizarnos para crear conciencia sobre la violencia anti-trans y empezar a luchar contra ella.