Observatorio LGTBI+ de Gasteiz

Ikusgune registra 30 incidencias LGTBI+fóbicas en su informe anual de 2025

Hoy Ikusgune presenta su IX Informe de incidencias por Orientación Sexual e Identidad de Género en Araba. Como en años anteriores, el informe recoge el estado de la LGTBI+fobia Araba, así como el trabajo desarrollado por el observatorio en la detección, acompañamiento y denuncia de estas violencias.

Durante 2025, Ikusgune ha registrado un total de 30 incidencias LGTBI+fóbicas, tras un proceso riguroso de validación de los casos. Esta cifra, que continúa la tendencia al alza de los últimos años, no puede entenderse únicamente como un incremento de la violencia, sino también como el resultado del fortalecimiento de las herramientas de detección y del trabajo sostenido del tejido social. Sin embargo, evidencia con claridad que la LGTBI+fobia sigue siendo una realidad persistente que requiere respuestas firmes y estructurales.

En relación con los tipos de LGTBI+fobia, la homofobia continúa siendo la forma de violencia más frecuente, con 12 casos registrados, seguida de la transfobia con 10 incidencias. A estas se suman 4 casos de lesbofobia —los más numerosos hasta la fecha—, así como 1 caso de enebefobia, 1 de bifobia y 2 casos de LGTBI+fobia en términos generales.

Respecto a la tipología de las incidencias, los discursos de odio vuelven a ocupar un lugar central, con 11 casos, confirmando su papel como base y legitimación de otras formas de violencia. Les siguen las agresiones, con 9 casos —la cifra más alta de los últimos años—, además de 6 agravios u ofensas y 4 situaciones de discriminación. Estos datos refuerzan la idea de que el odio no es un fenómeno aislado, sino un mecanismo que se traduce en violencias concretas.

En cuanto a los ámbitos, el espacio público continúa siendo el principal escenario de las incidencias, con 9 casos registrados. Le siguen el ámbito familiar o domicilio (4) y las instituciones (4), así como otros espacios como redes sociales, centros educativos y el ámbito laboral, todos ellos con 3 incidencias cada uno. Estos datos evidencian que la LGTBI+fobia atraviesa todos los espacios de la vida social, incluyendo aquellos que deberían garantizar seguridad y derechos.

Los tres ámbitos más frecuentes —espacio público, entorno familiar e instituciones— ponen de manifiesto que estas violencias no solo se producen en contextos visibles, sino también en espacios cotidianos y estructurales, reforzando su carácter sistémico.

Desde una perspectiva retrospectiva, el análisis de los últimos años permite señalar tres conclusiones principales. Por un lado, se consolida una tendencia sostenida en la presencia de la LGTBI+fobia, con especial incidencia de la homofobia y la transfobia. Por otro lado, se aprecia cómo los casos de discurso de odio escalan el nivel de intensidad transformandose finalmente en agresiones físicas, dejando al descubierto los procesos de evolución de las violencias que culminan en incidencias de mayor intensidad. Por último el aumento progresivo de los registros refleja un mayor grado de visibilización, así como un fortalecimiento de las redes comunitarias y de la capacidad colectiva para identificar y denunciar estas violencias.

El informe de 2025 ha contado, además, con dos colaboraciones externas que aportan claves fundamentales para el análisis. Por un lado, Deva Mar Escudero (Pikara Magazine) firma el texto “Un paseo con Charo”, en el que reflexiona sobre las violencias que atraviesan a mujeres y disidencias en la vida cotidiana. Por otro lado, Klaudia Ugarte presenta “Ciber-patriarcado y políticas del mainstream”, un análisis sobre el papel de las redes sociales en la reproducción y expansión de discursos de odio y dinámicas cisheteropatriarcales.

En este contexto, Ikusgune subraya la necesidad urgente de reforzar las políticas públicas, así como las redes feministas y comunitarias, para hacer frente a la LGTBI+fobia. Lejos de ser un fenómeno residual, estas violencias forman parte de un sistema estructural que requiere respuestas colectivas, sostenidas y decididas. Frente al odio, es imprescindible seguir construyendo redes y estrategias que garanticen vidas dignas para todas las personas.

Informe completo