Lumagorri presenta aportaciones al proyecto de presupuestos del Ayuntamiento para evitar el recorte a las políticas LGTBI

Lumagorri ha registrado una serie de aportaciones para intentar revertir el camino de recortes que el Gobierno municipal ha planteado en el proyecto de presupuestos para 2021. La propuesta, en concreto, alcanza a las partidas de la Agenda para la diversidad sexual y de género; de Ikusgune. Observatorio contra la LGTBI+fobia de Vitoria-Gasteiz; y de la Escuela para el Empoderamiento Feminista.

Las partidas destinadas directamente a las políticas LGTBI sufren un recorte de casi el 70% del presupuesto en el Proyecto de presupuestos presentado por PNV y los Socialistas. A ese recorte hay que sumar el que sufre la Escuela para el Empoderamiento Feminista que, si bien no es un proyecto propiamente sobre diversidad sexual y de género, transversaliza esta cuestión de modo ejemplar para las políticas vascas de Igualdad que trabajan con enfoque interseccional. La propuesta presentada solicita igualar y mejorar el Proyecto de presupuestos 2021 al de 2020 en las siguientes partidas:

– Escuela para el Empoderamiendo Feminista:130.000€

– Agenda para la diversidad sexual y de género: 60.000€

– Convenio Observatorio LGTBI: 75.000€

– Observatorio LGTBI: 20.000€*

*Partida destinada al acondicionamiento y equipamiento del local definitivo para el desarrollo de la actividad del Observatorio.

Así las cosas, desde Lumagorri queremos subrayar de que es necesario dotar de recursos humanos y ecónomicos suficientes al Servicio de Igualdad del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. Este es un servicio a proteger de los recortes, más si cabe en el contexto de una crisis sanitaria, económica y de cuidados, por lo que consideramos que todas las partidas económicas destinadas a este Servicio deberían contemplar, en todo caso, una subida y nunca un recorte.

Vivimos en un contexto de ascenso de los delitos y discursos de odio, lo cual preocupa a diferentes instituciones y entidades. Uno de los colectivos que más sufre esta realidad es el colectivo LGTBI+, sin obviar la población migrante, gitana, mayor, con discapacidades o atravesada por otras fuentes productoras de desigualdad estructural . La situación de crisis sanitaria derivada de la pandemia de la COVID-19 ahonda más, si cabe, en la situación de precariedad de los colectivos más vulnerables, como es el LGTBI+.

La encuesta de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales (FRA), publicada el pasado mayo, pone de manifiesto, entre otras cosas, que desde el año 2012 en que se realizó la última encuesta, apenas ha habido progresos en Europa. El 43% de las personas encuestadas afirma haberse sentido discriminada por su orientación sexual.

El estudio «Perder la propia identidad. La adolescencia LGTBQA+ frente a la pandemia por COVID-19 y las medidas del estado de alarma en España», realizado por R. Lucas Platero Méndez y Miguel Ángel López Sáez, indica que un 62,4% de la juventud adolescente entrevistada afirma haber tenido que ocultar su orientación sexual y/o identidad en su hogar.

La declaración institucional del Ararteko el 28 de junio de 2020 recoge la «obligación de los poderes públicos vascos de continuar eliminando los obstáculos que se oponen a la igualdad real y efectiva de todas las personas y de los grupos en que éstas se integran. Es preciso seguir profundizando, articulando medidas de acción positiva y sensibilización social -desde todas las instancias que componen el entramado institucional vasco-, orientadas a promover la tolerancia y el respeto mutuo, así como garantizar y ofrecer una adecuada y eficaz protección frente a la discriminación de este colectivo». Una senda ya iniciada por la ley 14/2012 del Parlamento Vasco.

La Agenda 2030 recoge en su Objetivo 16.1 la reducción de todas las formas de violencia. En este sentido la Comisión Europea ha presentado su primera estrategia para la igualdad de las personas LGTBIQ para 2020-2025, en la que además de mostrar su preocupación por los discursos de odio hacia las personas LGTBIQ y admitir que la crisis de la COVID-19 no ha hecho más que agravar la situación de este colectivo, asume acciones como combatir la discriminación de las personas LGTBIQ y para garantizar su seguridad.